Cristina Peri Rossi fue la primera mujer que obuvo el Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe en su vigésimo primera edición. La escritora ha declarado: «Escribo con mis voces»; varía en cada libro su estilo, pasando de lo lírico a lo irónico, de lo alegórico a lo coloquial, de la prosa a la poesía, mezclando los géneros. Pero cada uno de sus libros sí hay una unidad de estilo. Playstation es diferente a sus poemarios anteriores: explora la soledad urbana, el anecdotario irónico de la vida de una escritora que contrapone la poesía a la realidad de su escasa presencia en la vida diaria. Cada poema es una peripecia autobiográfica: el encuentro en un sex-shop con un profesor de filosofía, una larga y solitaria noche en un hospital, las citas amorosas ilusorias o las pesadillas incestuosas repetitivas. así, los poemas son una especie de monólogo lleno de humor negro, pero más allá de la sonrisa hay una secreta piedad y conmiseración por el destino de cada uno de nosotros, abocado a la soledad, al azar, a los desencantos. Y en el fondo la maquinita, la Playstation como refugio adictivo que nos consuela de nuestros fracasos, pero propone un pérdida simbólica: la partida ya está echada. Un universo urbano donde no queda el refugio ni en el marxismo ni en el psicoanálisis, sólo en la triste técnica.
«Alejandra Pizarnik nació en Buenos Aires en 1939 y en esa misma ciudad abandonó voluntariamente la vida en 1972, y desde entonces ha pasado a ser una de las voces «heterodoxas» más representativas de la poesía en lengua española. «Releo con frecuencia tus poemas y los doy a leer a otros y les tengo amor. Son lindos animales un poco crueles, un poco neurasténicos y tiernos; son lindísimos animales: hay que alimentarlos y mimarlos; son preciosas fierecillas cubiertas de piel, quizá una especie de chinchillas: hay que darles sangre de lujo y caricias. Tengo amor a tus poemas; querría que hicieras muchos y que tus poemas difundieran por todas partes el amor y el terror.»
Tal vez toda la obra de Borges pueda leerse como una larga meditación poética. De Fervor de Buenos Aires a Los conjurados, su poesía atraviesa más de seis décadas de escritura y constituye el eje casi secreto de un capítulo clave de la literatura del siglo XX. En ella conviven la emoción y la erudición, el arrabal y la eternidad, el amor y el tiempo, la ceguera y la claridad de la razón, la identidad y la muerte. Al mismo tiempo, emergen una forma de orden que es asombro y una cadencia que fija en palabras la intensidad de lo efímero. Los versos que reúne este volumen están hechos de memoria y revelación, de ironía y candor, de la música del habla y del rigor del pensamiento. Si en ellos resuenan las mismas preguntas que recorren sus cuentos y ensayos, es porque Borges encontró en la poesía no una respuesta, sino una forma de habitar el misterio.
«Una serpiente deambula por las calles de Santiago», se dice al comienzo de esta novela que hace del desborde y del callejeo su espíritu. Baltazar, el protagonista, es un atractivo prostituto que recorre plazas y bares a fines de la década del sesenta y comienzos de los setenta buscando clientes. No le faltan. Dos de ellos, jóvenes como él, pertenecen a sectores sociales y políticos enfrentados, pero coinciden en el deseo que los quema y que los lleva al mundo de Baltazar, la noche, los cines triple equis, las fiestas interminables y los cabarets donde se encuentran personajes de todo tipo. Pero el convulso presente político de Chile permea las relaciones, las conversaciones y los planes, arrojando una sombra espesa y dolorosa sobre el porvenir. Alfredo Andonie, en su primera y arrojada novela, presenta este relato a través de una escritura que no es ajena a los impulsos sensuales de sus personajes, una escritura serpenteante, erótica, que apoyada en una sólida estructura ofrece el fresco de un tiempo alucinante, embriagador.
Una mujer corre para llegar a salvo a su casa. Otra corre una maratón que era solo para hombres. Una decide ser madre. Otra decide que no. Algunas se caen. Todas, a su manera, vuelven a levantarse. En distintos lugares del mundo y en diferentes momentos de la historia, las protagonistas de estos relatos breves y no tan breves enfrentan miedos, violencias, mandatos y decisiones que les cambian la vida. Pero, también, descubren la fuerza de la amistad entre mujeres, a complejidad de ser mujer en este tiempo, la alegría de los pequeños gestos, la importancia de luchar por los derechos y el coraje de empezar de nuevo. Las mujeres de Viviana Rivero aman, dudan, lloran, se equivocan, se desesperan, se rebelan, se enferman y sanan. Y, sobre todo, se sostienen unas a otras. En Ellas, la autora revela los mundos íntimos de las mujeres y cada historia habla de lo que nos une. Sus mujeres somos nosotras porque nosotras somos ellas.
Una meditación sobre el duelo ecológico, la violencia, la finitud, el arte como resistencia y la posibilidad de una esperanza. ¿Qué puede hacer la literatura en un mundo fracturado por la crisis ecológica, la descomposición de la democracia y la pérdida de sentido? En una Nueva York oscura, todavía conmocionada por la pandemia y bajo el espectro del nuevo autoritarismo de Trump, un escritor recibe el encargo de emprender la biografía de Benjamin Fondane, poeta y cineasta francés de origen rumano, testigo del surrealismo parisino, autor de una película maldita en Buenos Aires y asesinado en Auschwitz. Pero el proyecto se interrumpe. Una enfermedad, un duelo y un acontecimiento devastador abren una grieta por la que se cuelan el pasado familiar, la desaparición de un paisaje, las ruinas del siglo y el recuerdo de un zorro cuya mirada reveló un don extraordinario a su abuelo inmigrante en Argentina. En todo hay una grieta y por ella entra la luz es una novela mutante, a medio camino entre el ensayo, la autobiografía, la biografía apócrifa y el tratado filosófico; un texto atravesado por notas que lo expanden, un texto que se pregunta cómo vivir hoy, y cómo escribir, en medio del colapso. Es, también, una elegía por un mundo que se desmorona, el mundo físico, pero también el simbólico y el moral. Y es un intento ambicioso, desesperado, necesario, de devolverle un sentido, a través de la imaginación, la creación artística y la atención por la que abogaba Simone Weil. Una meditación sobre la finitud, el duelo ecológico, la violencia visible e invisible, el arte como resistencia y la posibilidad de una esperanza. Con ecos de W. G. Sebald, Sigrid Nunez, Zadie Smith, Annie Dillard o Rachel Cusk, este libro confirma a Patricio Pron como uno de los narradores más singulares y arriesgados de su generación: radical, elegante, feroz y melancólico. Un escritor que trasforma la desolación en pensamiento vivo y la narración en una emoción luminosamente memorable.
«Tengo un conejo entre las piernas. Es negro. Yo le digo Roberto, pero se podría llamar Ignacio o incluso Carla, pero le digo Roberto porque tiene forma de Roberto. Es lindo porque es peludo y duerme mucho. Le conté a mi amiga Isabel. Le dije: "Isa, hace poco me creció un conejo entre las piernas. ¿Vos también tenés uno?".» Con la publicación de Cadáver exquisito (Premio Clarín Novela 2017), Agustina Bazterrica logró dos cosas al mismo tiempo: consagrarse como una de las escritoras argentinas más leídas y respetadas en todo el mundo, y transformar el libro en un clásico instantáneo. Esa distopía acerca de un mundo casi inhumano, que no cesa de cuestionar nuestro modo de vida actual y que dispara toda clase de preguntas acerca de lo contemporáneo, tiene historia. La autora lleva muchos años escribiendo relatos y cuentos breves, que hoy Alfaguara reedita en este volumen. Diecinueve cuentos que nos llevan al corazón de nuestros miedos, de las fantasías más delirantes y oscuras y también del humor más negro. Textos que cuestionan el amor, la amistad, las relaciones familiares y los deseos inconfesables. Una lectura absorbente que confirma un estilo y una profundidad únicos en el panorama de la literatura en castellano.
Las entrevistas reunidas aquí trazan un recorrido por la figura y la obra de Roberto Bolaño que es al mismo tiempo biográfico e intelectual. Encontramos al escritor joven, combativo, situado en el territorio de la poesía y mostrando un fervor absoluto por la literatura. Poco a poco se transforma: aparece el narrador, el lector voraz, el escritor que reflexiona sobre el oficio, el estilo, el riesgo, la disciplina y el trabajo diario. En las piezas finales, Bolaño habla ya desde el reconocimiento, pero sin complacencia: desconfía de los premios y la posteridad, relativiza el éxito, y vuelve una y otra vez a la literatura como forma de vida. Este volumen ofrece la posibilidad de escuchar en primera persona a uno de los más grandes escritores de las últimas décadas. Su voz no está reconstruida por biógrafos, su imagen no está filtrada por la crítica. Es un autor que se explica y se expone. Leer estas entrevistas equivale a asistir a una larga conversación interrumpida por los años, los viajes y los cambios de contexto, pero sostenida por la convicción de que la literatura es un asunto serio, peligroso y vital. Notaspara una autobiografía invita a ser leído de principio a fin, pero también de un modo fragmentario, como se escucha a alguien a quien se vuelve una y otra vez. En ambos casos, Bolaño nos da claves para entender su obra y nos ofrece la experiencia rara y privilegiada de acompañarlo mientras piensa su propia literatura y su lugar en el mundo.
La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, en el escenario de un pueblecito portuario del Caribe y a lo largo de más de sesenta años, podría parecer un melodrama de amantes contrariados que al final vencen por la gracia del tiempo y la fuerza de sus propios sentimientos, ya que García Márquez se complace en utilizar los más clásicos recursos de los folletines tradiciones. Pero este tiempo -por una vez sucesivo, y no circular-, este escenario y estos personajes son como una mezcla tropical de plantas y arcilla que la mano del maestro moldea y con las que fantasea a su placer, para al final ir a desembocar en los territorios del mito y la leyenda. Los jugos, olores y sabores del trópico alimentan una prosa alucinatoria que en esta ocasión llega al puerto oscilante del final feliz. «Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente desde hacía muchos años. El refugiado antillano Jeremiah de Saint-Amour, inválido de guerra, fotógrafo de niños y su adversario de ajedrez más compasivo, se había puesto a salvo de los tormentos de la memoria con un sahumerio de cianuro de oro.» «Encontró el cadáver cubierto con una manta en el catre de campaña donde había dormido siempre, cerca de un taburete con la cubeta que había servido para vaporizar el veneno.»
Tres asesinatos entre los cientos que no alcanzan para titulares de tapa ni convocan a las cámaras de los canales de Buenos Aires. Tres casos que llegan desordenados: los anuncia la radio, los conmemora un diario de pueblo, alguien los recuerda en una conversación. Tres crímenes ocurridos en el interior del país, mientras la Argentina festejaba el regreso de la democracia. Tres muertes sin culpables. Convertidos en obsesión con el paso de los años, estos casos dan lugar a una investigación atípica e infructuosa. La prosa nítida de Selva Almada plasma en negro lo invisible, y las formas cotidianas de la violencia contra nenas y mujeres pasan a integrar una misma trama intensa y vívida. Con este libro, la autora abre nuevos rumbos a la no ficción latinoamericana.
En Otra, Lorena Pronsky, autora de libros bestseller, explora el instante en que una mujer se enfrenta a decisiones capaces de torcer su biografía. Una novela íntima sobre la identidad, el deseo y las preguntas que aparecen cuando vivir como siempre ya no alcanza. ¿Cuánto de cordura se necesita para tomar las decisiones adecuadas? ¿Cuánto de locura para llevarlas a cabo? En una noche de insomnio, Carola, agotada de confrontarse a su imposibilidad de escribir, decide atravesar la penumbra de su silencio. Lo que durante meses creyó un bloqueo artístico, se revela como un umbral inesperado y trascendental. A través de conversaciones íntimas -con su amiga Sofía, su hermana Julia, sus terapeutas, las voces de sus muertos y un amor interrumpido- Carola se enfrenta a una verdad que la transforma y empuja a torcer su propia biografía. Una mujer al borde del agotamiento. Un bloqueo que no es lo que parece. Una vida que ya no alcanza. Una novela atravesada por una pregunta que insiste: ¿Tiene que convertirse en Otra para vivir la vida que realmente desea? O, en realidad, ¿deberá construir los espacios donde pueda ser más ella que nunca? Con humor descarnado, lucidez y una valentía poco frecuente, Lorena Pronsky -a través de un personaje entrañable como Carola- se adentra en territorios incómodos de la mente humana, donde las verdades dejan de callarse y una vida puede, por fin, empezar a respirar.
Un misterioso edificio construido en una isla en 1924, un diario escrito por un fugitivo encerrado en sí mismo que se enamora de una mujer impasible, y un comentarista que lo desautoriza en distintas notas al pie. Para la mayoría de los lectores —y qué difícil sería desmentirlos—, La invención de Morel es la obra maestra de Adolfo Bioy Casares, una novela con componentes filosóficos tan potente que llegó a influir, especialmente por medio de Lost, sobre el universo aún en boga de las series. Una trama con aparecidos tan adelantada a su tiempo que su lectura es capaz de resignificar, incluso, episodios traumáticos de la historia de Argentina que, al momento de su publicación, ni siquiera podían sospecharse.
Este libro nace de un deseo profundo que me acompañó durante muchos años: el de ser madre. Durante más de tres décadas mi vida estuvo dedicada al ballet. En el escenario aprendí el valor de la disciplina, del esfuerzo y de la perseverancia. Sin embargo, cuando decidí emprender el camino hacia la maternidad comprendí que hay experiencias que desbordan cualquier forma de control y que exigen, ante todo, paciencia, confianza, amor y fe. Mucha fe. En estas páginas relato, en primera persona, el recorrido que me llevó hasta Salvador. Un camino atravesado por la ilusión, la incertidumbre, los tratamientos médicos, los momentos de desaliento y también por la esperanza persistente de que ese deseo, tan íntimo y tan poderoso, finalmente pudiera hacerse realidad. Esta historia es también la de un proyecto compartido con Nacho, de la importancia del amor, del acompañamiento, de la amistad y de la generosidad de quienes hacen posible que otras personas puedan cumplir el sueño de formar una familia. Escribo estas páginas con Salvador ya en mi vida, consciente de que cada paso de este proceso —incluso los más difíciles— formó parte del camino que nos condujo hasta aquí. Este libro es, en definitiva, el testimonio de una búsqueda, de un deseo sostenido en el tiempo y de la inmensa felicidad de su llegada.
Este estuche reúne tres pilares fundamentales de Jorge Luis Borges: Poesía completa, Cuentos completos e Inquisiciones. Un compendio imprescindible para adentrarse en la obra de un autor que reinventó la literatura en español y sigue desafiando nuestra manera de pensar, soñar y recordar. Poesía completa recoge toda la obra poética de Borges, desde sus inicios modernistas hasta los poemas más íntimos y metafísicos de madurez. Aquí emergen sus obsesiones habituales el tiempo, la memoria, los laberintos, los espejos, el amor y la eternidad y su reflexión sobre la propia creación literaria. Cuentos completos ofrece por primera vez todos los relatos de Borges en un solo volumen: ficciones, narraciones fantásticas, universos paralelos, especulaciones filosóficas, historia, identidad. Desde «El Aleph» hasta «El jardín de los senderos que se bifurcan», «Las ruinas circulares», «Funes el memorioso», «Pierre Menard» o «El Sur», este libro es una odisea narrativa que expande los límites de lo posible. Inquisiciones es el primer libro en prosa de Borges, publicado en 1925. En él resuenan ecos de sus lecturas, sus influencias literarias, filosóficas y culturales: desde Quevedo y Unamuno hasta la tradición idealista, pasando por ensayos sobre autores poco conocidos, metáforas, reflexiones tempranas que ya anuncian el Borges que vendría. Una pieza clave para entender sus raíces, sus dudas y su formación intelectual.
"El Hombre Mediocre" es un ensayo sociológico escrito por José Ingenieros en 1913 que sigue siendo relevante en la actualidad. Si estás buscando una obra que te haga reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos y cómo podemos mejorarla, este libro es para ti. En "El Hombre Mediocre", Ingenieros explora la mediocridad en la sociedad y cómo podemos superarla. El autor define lo que él considera como "hombre mediocre" y argumenta que la mediocridad es un problema que afecta a la sociedad en su conjunto. A lo largo del libro, el autor analiza las causas de la mediocridad y ofrece una serie de recomendaciones para superarla. Una de las principales críticas que hace Ingenieros es al sistema educativo de su época.
Vida y literatura se confunden aquí, y pocas veces el resultado de una confusión ha sido tan gozoso. El inimitable estilo de Mario Delgado Aparaín juega con absoluta libertad en estas páginas que parecen decididas a borronear las fronteras entre memoria y ficción con tal de llegar al corazón de la verdad de una época privada, de un sentimiento y de una existencia. El autor narra un asombroso puñado de vivencias de su infancia y juventud con tal pulso e intuición que el relato se expande a cada momento, desbordando la realidad para encontrar dulzura aun en la desdicha. «Tardé demasiados años en entender que lo más preciado que tenía en la vida era mi propia historia. Y por esa comprensión tardía es que ahora no pretendo que mi memoria sea tan buena como para rescatar todos los episodios de aquella época en la que el tiempo era tan largo que los días parecían terminar y empezar varias veces, sin noches de por medio». Inundaciones bíblicas y yeguas de nobleza eterna; infelices fulminados por rayos fulgurantes, lobisones y orejas cortadas; ninfas seductoras, sicarios, guerrilleros y canallas; monjas fugitivas, matreros y pícaros carameleros, entre otros, dan forma al torbellino narrativo de este libro en cuyo centro palpitante se encuentra una familia que busca su destino.
El rescate de un libro esencial de la literatura latinoamericana del siglo XX, a cien años del nacimiento de Ángel Rama. El año 1974 no fue fácil en la vida de Ángel Rama. En enero decidió radicarse definitivamente en Venezuela para seguir allí su carrera universitaria. A mediados de año, cuando le negaron la renovación del pasaporte uruguayo, se definió su exilio. Al mismo tiempo, la fundación de la Biblioteca Ayacucho le encomendó la función de director literario. Marcada por los destierros y los desplazamientos, la historia de América Latina debía encontrar un legado civilizador en los textos seleccionados que formarían la colección. Rama encarnaba esos designios. En diciembre, fechaba el prólogo de un libro que, aunque su alcance parecía más modesto, ya formaba parte de un proyecto mayor, del cual contenía los principios fundamentales. Porque Primeros cuentos de diez maestros latinoamericanos, selección que Rama podía hacer en virtud del vasto conocimiento de los autores elegidos, se sostenía en dos principios esenciales: la plena confianza en el carácter humanizador de la literatura y la apuesta en ella como camino hacia la plena y total libertad de los pueblos latinoamericanos. Rama buscó el origen de la creación de diez escritores a lo largo de cincuenta años del siglo XX, obsequió al lector el placer de la lectura de los cuentos y lo ayudó a comprender ese proceso con diez introducciones acordes a cada escritor. El resultado fue este libro excepcional.
El primer libro de Clarice Lispector, con el que obtuvo el Premio de la Fundación Graça Aranha 1945 y se reveló como una de las grandes promesas de la literatura brasileña de todos los tiempos. Nadie duda hoy de que la obra de Clarice Lispector es, en nuestro tiempo, una de las expresiones más profundas de temas que nos desbordan: el silencio y el ansia de comunicación, la soledad en un mundo en el que la comunicación ficticia nos abisma en el desamparo, la situación de la mujer en un mundo creado por los hombres… Así, Cerca del corazón salvaje es el intento de construir la biografía de Joana desde la infancia hasta la madurez a través de la búsqueda de la verdad interior, del estudio de la complejidad de las relaciones humanas, y del olvido de la muerte, la del padre, que ella no aceptará jamás.
Un soplo de vida representa una de las experiencias más esplendorosas y radicales del lenguaje literario, que lleva al límite las posibilidades del discurso. En los años finales de su vida, antes de su prematura desaparición —una partida inesperada, ya que su enfermedad se manifestó apenas unos meses antes de su fallecimiento—, Clarice Lispector plasmó en esta obra muchas de sus reflexiones más profundas sobre la literatura y la existencia. Un soplo de vida puede entenderse como una indagación literaria en la que la autora se entrega a una meditación exhaustiva sobre el acto de escribir y sus implicaciones. Escrito en paralelo a La hora de la estrella, este texto adopta la forma de un diálogo casi místico entre un autor —una proyección de la propia Lispector— y su creación, Ángela Pralini, que encarna las inquietudes de la autora. La obra explora con intensidad la fascinación de dar vida a personajes y mundos imaginarios. Tras la muerte de Lispector, su secretaria organizó y estructuró los fragmentos que conforman esta obra siguiendo las indicaciones que ella había dejado. Como pieza póstuma, Un soplo de vida ofrece una perspectiva reveladora sobre la trayectoria de Lispector.
«Lispector escribía como si nadie antes hubiese escrito. Fue uno de los genios del siglo XX, en la misma liga que Flannery O'Connor, Jorge Luis Borges y Fernando Pessoa. Extraordinariamente original y brillante, seductora e inquietante». Colm Tóibín Esta es "la historia de una inocencia herida, de una miseria anónima, una breve e intensa visión del absurdo que supone una existencia anodina...". En las páginas de La hora de la estrella, considerada una de sus obras más importantes, aparece en toda su magnitud el personalísimo estilo de Clarice Lispector: su peculiar forma de transformar las palabras en imágenes vigorosas y puras se une aquí a una compleja estructura formal.