Estos Tratados breves de historia natural muestran el interés de Aristóteles por aproximarse desde la óptica del filósofo a los fenómenos psíquicos, así como de situar los problemas relativos al alma humana en el marco general de la totalidad de los animales y aun de los seres vivos en su conjunto.
En este libro encontrarás una gran variedad de juegos para desterrar de una vez por todas el aburrimiento y aprender a disfrutar del tiempo libre. Juegos de lógica, atención, enigmas, palabras, números y ciencia para mantenernos entretenidos y activos mientras desarrollamos nuevas habilidades. De todas maneras, de vez en cuando, también es positivo cultivar el aburrimiento y saber apreciarlo. Disfruta del dolce far niente pero, cuando lo hayas hecho lánzate de cabeza a estos juegos. ¡Diviértete y únete a las buenas vibraciones que desprenden!
Los juegos de memoria que encontrarás en este libro presentan una enorme variedad justamente porque están pensados para activar distintas partes del cerebro. Además, son divertidos y se resuelven en intervalos de tiempo cortos con el objetivo de mantener nuestra memoria ágil ya que, al fin y al cabo, vivimos de recuerdos.
Los juegos de lógica son una herramienta de gran valor para estimular las conexiones neuronales y mantener nuestra mente activa. En este libro encontrarás distintos tipos de juego que te ayudarán a mejorar la velocidad de pensamiento y a mantener tu mente afilada, activa y preparada para afrontar todos los desafíos que se te pongan por delante. Nuevos cuadrados XL para que tu diversión crezca de forma exponencial.
La tensión emocional o física puede aparecer en diferentes momentos de la vida, debida a la presión en el trabajo, las frustraciones diarias o las situaciones que nos hacen salir de nuestra zona de confort. Sin embargo, hay muchas cosas que podemos hacer para mejorar esa sensación y empezar a relajarnos por dentro y por fuera. Las sopas de letras, y los pasatiempos en general, han demostrado ser muy efectivos para bajar los niveles de tensión en estos momentos clave. Prepárate para disfrutar de los momentos de ocio y relax que te proporcionarán. Sopas de letras pensadas para resolverse en 3, 5 y 8 minutos con las que alcanzarás el bienestar que tanto anhelas.
El testamento de Freud –y la clave de la lectura de toda su obra– está en Moisés y la religión monoteísta. Ningún otro de sus libros llevó tan lejos la especulación psicoanalítica para revelar los secretos de la alteridad y la paternidad. Ninguno se enfrentó con tanto rigor a la necesaria y compleja articulación entre lo psíquico y lo cultural. Con esta última obra, las hipótesis teóricas del asesinato del padre y del banquete totémico de Tótem y tabú se transforman: Moisés el hombre se convierte en la figura de un padre que escapa a los lazos del sexo y la sangre en razón de su origen egipcio. La interpretación a la que Freud se entrega aquí permite comprender las revisiones que introduce en su metapsicología, en primera fila de las cuales se encuentran la renuncia pulsional y el progreso en la espiritualidad. Si el caníbal asesino e incestuoso que cada uno abriga en sí mismo tiene la posibilidad de escapar a su destino trágico, esa posibilidad pasa por su capacidad de escuchar las palabras sin ilusión de Freud, y sus consecuencias para una definición de lo humano.
Cada uno de los tres ensayos Pasiones, Salvo el nombre y Khôra constituye una obra independiente y puede leerse como tal. Si, no obstante, se juzgó oportuno publicarlos simultáneamente, fue porque, pese al origen singular de cada uno de ellos, los recorre el hilo de una misma temática: forman una suerte de Ensayo sobre el nombre. Pasiones dice un secreto absoluto, a la vez esencial y ajeno a lo que se llama en general con el nombre de «secreto». Para llegar allí había que poner en escena, en la repetición más o menos ficticia de un «esto es mi cuerpo» y en el transcurso de una meditación sobre las paradojas de la cortesía, la experiencia en que se arrebata una deuda incalculable: Si hay deber, ¿no debe consistir en no deber? ¿En deber no deber actuar «conforme al deber», y ni siquiera, como diría Kant, «por deber»? ¿Cuáles pueden ser sus consecuencias éticas o políticas? ¿Qué debemos escuchar bajo ese nombre:«deber»? ¿Y quién puede encargarse de llevarlo con responsabilidad?
Los juegos de lógica ponen a prueba nuestra capacidad de razonamiento y estimulan nuestro talento para resolver acertijos aplicando el ingenio. Rompe la rutina y atrévete con estos juegos de lógica que te proporcionarán muchos ratos de diversión y te brindarán oportunidades para mejorar tus habilidades cognitivas. Los juegos de lógica que encontrarás en este libro están pensados para resolverse en intervalos de tiempo que oscilan entre los 3 y los 10 minutos. Dedica un rato al día a resolverlos y verás como tu cerebro se vuelve mucho más ágil.
Los juegos de palabras son todos aquellos pasatiempos que se realizan con letras y palabras y que pueden adoptar formatos muy distintos (anagramas, silábicos, logogrifos, sopas de letras, etc.). Este tipo de juegos estimula la creatividad, favorece la concentración y el desarrollo de la memoria, mejora la ortografía y facilita la adquisición de nuevo vocabulario. Además de una gran cantidad de juegos, en este libro también encontrarás curiosidades y descubrirás el sorprendente origen de algunas palabras.
Gilles Deleuze no cesó de comentar a otros autores y de afirmar, mientras lo hacía, un pensamiento propio y original. Los mismos motivos lógicos, a menudo los mismos conceptos, retornan de un libro a otro, en cada ocasión variados, desplazados, la obra siempre en curso es como un juego de ecos o resonancias.
Más que una herramienta para adivinar y predecir la fortuna, el tarot está profundamente asociado con la espiritualidad y la psicología. Así que, si quieres conocerte más, entender mejor tus relaciones, afrontar los cambios de tu vida o profundizar en el conocimiento de esta fascinante práctica, llegaste al lugar indicado. Este libro será tu amuleto, te ayudará a recordar que tus problemas no son nuevos, que nunca estás solo y que, lo adviertas o no, la transformación siempre está presente en ti
Destrucción de la democracia en nombre del Corán, expansión guerrera de la democracia identificada con la puesta en práctica del Decálogo, odio a la democracia equiparada al asesinato del pastor divino. Todas estas figuras contemporáneas tienen al menos un mérito: a través del odio que manifiestan contra la democracia o en su nombre, y a través de las amalgamas a las que someten la noción de ella, nos obligan a reencontrar la potencia singular que le es propia. La democracia no es ni esa forma de gobierno que permite a la oligarquía reinar en nombre del pueblo, ni esa forma de sociedad regida por poder de la mercancía. Es la acción que sin cesar arranca a los gobiernos oligárquicos el monopolio de la vida pública, y a la riqueza, la omnipotencia sobre las vidas. Es la potencia que debe batirse, hoy más que nunca, contra la confusión de estos poderes en una sola y misma ley de dominación.
Tras toda una vida vinculado al ejército de Prusia, Carl von Clausewitz (1780-1831) escribió un tratado que cambió para siempre el arte militar. Según su parecer, guerra y política van de la mano: el espíritu bélico nace de las ideas y los sentimientos de un territorio y las batallas, por tanto, deben situarse en un marco lógico e histórico. Estos postulados dieron pie a un cambio que convirtió a De la guerra en un título crucial en la historia del pensamiento. La presente edición ofrece una selección de la obra al publicar sus libros I-III y VIII de forma íntegra y en escrupulosa traducción de Carlos Fortea, realizada directamente
Immanuel Kant, uno de los pensadores más destacados de toda la filosofía moderna, se preguntó a finales del siglo XVIII cómo hacer de la Metafísica una ciencia comparable a las Matemáticas o la Física y cuáles eran los límites del razonamiento humano. Lo hizo en su extraordinaria Crítica de la razón pura, un libro extenso y complejo que condensamos en la presente edición, cuidadosamente abreviada y que constituye todo un compendio de sabiduría y un desafío al intelecto. Como diría el propio filósofo: Sapere aude! («¡Atrévete a saber!»).
Entre 1885 y 1886 Nietzsche ofrecía dos títulos que condensaban su ideología principal, de manera muy distinta. Si Así habló Zaratustra expresaba su mensaje intelectual de forma poética y enigmática, Más allá del bien y del mal aparecía, en cambio, como discurso directo y perfectamente estructurado. La denuncia a la vacuidad del pensamiento general, acrítico y sujeto a la moral judeocristiana, emerge entonces en toda su crudeza, para animarnos a superarlo. Debemos situarnos por encima de él, «más allá del bien y del mal», esa debería ser nuestra «condición de vida».
Epicteto, un esclavo que tuvo que exiliarse de Roma precisamente por sus ideas filosóficas, nos ha legado sus consejos para hallar la tranquilidad de espíritu conociéndonos a nosotros mismos y a la naturaleza.
... la deconstrucción está siempre del lado del sí, de la afirmación de la vida. Todo lo que digo -al menos, desde Pas", en Parages- acerca de la supervivencia como complicación de la oposición vida/muerte procede en mí de una afirmación incondicional de la vida. La supervivencia es la vida más allá de la vida, la vida más que la vida, y el discurso que pronuncio no es un discurso mortífero; al contrario, es la afirmación de un viviente que prefiere el vivir, y por tanto el sobrevivir, a la muerte, pues la supervivencia no es sólo lo que queda: es la vida más intensa posible. Nunca estuve tan obsesionado por la necesidad de morir como en los momentos de felicidad y goce. Gozar y llorar la muerte que acecha es para mí lo mismo."
Todo el dilema es este: o bien la simulación es irreversible y no existe nada más allá de ella, no se trata siquiera de un acontecimiento sino de nuestra banalidad absoluta, de una obscenidad cotidiana... o bien existe de todos modos un arte de la simulación, una cualidad irónica que resucita una y otra vez las apariencias del mundo para destruirlas. De lo contrario, el arte no haría otra cosa, como suele suceder hoy, que encarnizarse sobre su propio cadáver. No hay que sumar lo mismo a lo mismo, y así sucesivamente, en abismo: esto es la simulación pobre. Hay que arrancar lo mismo de lo mismo. Es preciso que cada imagen le quite algo a la realidad del mundo, es preciso que en cada imagen algo desaparezca, pero no se debe ceder a la tentación del aniquilamiento, de la entropía definitiva, es preciso que la desaparición continúe viva: este es el secreto del arte...
Estudiosa de historia del arte y de estética, la autora recorre con minucia el hilo que, circulando por buena parte de la obra de Deleuze, urde su apretada red conceptual en torno a la concepción de lo humano como devenir-animal. Idea nuclear que, para configurarse, necesita forjar categorías inéditas en el pensamiento -algunas de las cuales Deleuze elaboró en colaboración con Guattari-, como las de anómalo, mayor y menor, agenciamiento, rizoma, hecceidades, captura, ritornelo. Como trasfondo, desde la epistemología biológica, Geoffroy Saint-Hilaire y Simondon. Desde la filosofía, Spinoza, Bergson. Desde la literatura, Kafka, su Josefina la rata cantora y también aquel bicho innominado que ha dejado de ser hombre para perder también la condición de animal. Como recuerda la autora, "Deleuze no se interesa en el animal en tanto especie dominada o en tanto viviente menor frente a esa especie dominante mayor que sería el hombre. Se interesa en él como fenómeno anómalo, como fenómeno de borde, como devenir que permite a la humanidad pensar la cultura en términos de pluralidad y la vida en tanto diversidad de marchas y de ethos".
Pecado original o Accidente del origen, el comienzo es, como el fin, un límite y, al igual que la filosofía, tampoco las ciencias y las técnicas se salvan de esta tara original. En este ensayo, el autor de Velocidad y política examina el tema del accidente de los conocimientos y de la necesidad urgente, si no de un museo, al menos de un "conservatorio de catástrofes". Catástrofes industriales o naturales, su progresión pasó a ser no sólo geométrica sino también geográfica, cuando no cósmica. Errare humanum, perseverare diabolicum: según este adagio, el Progreso de la catástrofe contemporánea exige una inteligencia nueva, en la que el principio de responsabilidad sustituya definitivamente al de la eficacia de las tecnociencias: arrogantes hasta el delirio, estas ponen al futuro en un callejón sin salida, trágico atolladero de una desmesura contra la cual se elevaron, en los comienzos de la civilización occidental, los mundos grecolatino y judeocristiano.